sábado, 27 de agosto de 2011

Helado de turrón.

24:00. Salgo a la terraza, estoy cansada, no tengo ganas de nada, quizá esté cansada de esta situación. Desde el piso que estoy puedo observar infinidades de cosas: una familia toma un helado, tranquilos, sin preocupaciones, normalmente los niños deberían estar acostados...pero es verano. Una pareja cogida por la cintura que quizá se estén jurando amor eterno frente al espeso mar que reina en el fondo. Un grupo de chicos jugando a la ruleta rusa, desde aquí se escuchan los gritos y carcajadas de esos chavales. Un poco más lejos...me cuesta verlo, hay una señora observando el cielo, las estrellas...maravilloso expectáculo para tan poco expectador; quizá esté esperando a que pase un estrella fugaz para pedir un deseo, un deseo que lleve esperando años y que ahora gracias a esa pequeña estrella se haga realidad. Más lejos aún observo la luna, inmensa como siempre ha sido.
Este es el mejor sitio de la casa, aquí puedo pensar tranquila, sin problemas, sin nadie que pueda molestarme, aun que me gustaría pensar en otro tipo de cosas. Ahora lo único que me viene a la cabeza es ese amor, ese amor que quedó olvidado, olvidado en la distancia, en los odios, en los rencores, en el rechazo. Este sitio me debería transmitir tranquilidad, serenidad...pero no, lo único que hace es hacer que piense. Por un momento se me escapa una lágrima, prisionera de mi. No quiero recordar aquellos momentos de tristeza y dolor, aun que como bien he dicho es inevitable.
Salgo de la terraza, llego al salón donde me encuentro yo sola, todos duermen, es un alivio la verdad. Decido salir al rellano, es un buen sitio también. Desde allí solo puedo ver el cielo, las estrellas, el edificio que comunica con el mio mediante un ancho pasillo que da al mar y ventanas, muchas ventanas.
Dejo la puerta medio entornada, y me apoyo en el muro que da al edificio vecino. Otra vez me invaden esos pensamientos, esos pensamientos llenos de dolor y tristeza, de un amor olvidado, pasado, pasajero quizá. Rompo a llorar.

Doy una vuelta a la derecha, ahora otra a la izquierda y me estampo con la pared de al lado de la cama- que dolor.- No fue buena idea elegir esta cama. Me siento en la cama y veo que mi hermano duerme. Me levanto y voy a la cocina a por un vaso de agua, algo fresquito no está mal. Las 24:25. Ya es tarde. Parece que hay alguien fuera, me quedo un momento en silencio y activo mi sentido auditivo.
Parece que alguien llora. -pensé algo preocupado. Decido salir fuera a ver que ocurre, pero antes miro por la mirilla y me aseguro. Mierda, ya me estoy pareciendo a mi madre. - pensaba un poco frustrado.
Vaya, parece que delante está mi vecina y llora, salgo y le pregunto a ver que pasa, si a ocurrido algo.
Antes de nada me miro en el espejo del baño a ver si mi pijama se puede enseñar, bueno unos simples pantalones cortos grises y arriba nada, está bien. - pensé mientras me dedicaba una sonrisa.
Abro la puerta, allí está, aquella chica que ví en la piscina, guapa, simpatica, con esa sonrisa radiante...
¿Qué le habrá pasado? - me preguntaba una y otra vez.
Al ver mi presencia, se ha secado enseguida las lágrimas con las manos, intentando hacerme ver que no pasaba nada, que todo iba bien.
- Seguro que nadie es merecedor de que derrames una lágrima por el. - dije intentando tranquilizarla.

Madre mia, es ese chico, aun que yo ahora no estoy para pensar en eso, pero... ¿qué digo?

- Emm.. no te preocupes por mi. - dije mientras me quitaba las últimas lágrimas que me quedaban.
- ¿Sabes? mi madre siempre me ha dicho que me preocupe por las cosas que me importan, y eso es lo que hago. - dije sin pensármelo dos veces.
- Gracias, soy Valéria, tu vecina, ¿Y tu eres...?
Me quedé mirando aquellos ojos brillantes, brillantes quizá por aquellas lágrimas ya derramadas por quién sabe quién.
- Sí...yo soy Gonzalo, también tu vecino. - soy idiota, pensé.
- Bueno... ¿ya estás mejor?
- Sí, un poco mejor, gracias.
- No tienes por que dármelas, yo no he hecho nada.
- Claro que has hecho, has salido en mitad de la noche sin saber lo que te esperaba fuera, gracias otra vez.
- No tiene importancia, de verdad jajajaja, bueno dejémosnos de seriedades... ¿mañana bajas a la piscina?
- Claro, por qué no.
- Vale, pues te paso a recoger a las 12, ¿te viene bien?
- Sí, perfecto.
-Vale, pues mañana nos vemos. ¡Adios!
- ¡Claro, adios!
- Ah... y buenas noches. - dije mientras los dos nos dirigíamos a nuestras casa.

Las 12:00, ¡diiiiiiiiiiiing!
La mañana fue perfecta, es un chico genial...Primero hemos ido a la piscina, mientras tomábamos el sol tumbados en aquellas toallas aún secas Gonzalo me contaba cosas sobre él, su familia etc, nada aburridas la verdad, yo le conté el motivo por el cual lloraba, me dió todo su apoyo y sus ojos verdes su serenidad; pasamos un buen rato hablando de tonterías y riéndonos de quien sabe qué. Nos levantamos de las toallas y después fuimos a la piscina, probé el agua con un pie y estaba helada. A él no se le ocurrió otra cosa mejor que cogerme y lanzarme junto a él a la piscina...quedamos suspendidos en el agua, abrazados bajo esa fina capa cristalina, como si fuesemos algo más que unos recientes amigos; por un instante se me olvidó todo y ya no bagaban por mi los pensamientos de la noche pasada.
Ese chico, Gonzalo, es especial, me transmite paz y alegría, ojalá estas vacaciones no acaben nunca.
Después de aquel fresco baño en la piscina fuimos a dar un paseo por la playa, el sol calentaba y nos tubimos que dar crema, el uno al otro; creo que esto está llegando demasiado lejos...que sé yo.
Llegamos a casa y me propuso ir a tomar un helado por la tarde. Acepté, pero estaba vez me pasaría yo a por él.
Ya era la hora, toqué el timbre y como una flecha salió de casa.
Que guapa está, con ese pelo brillante, esos ojos de color avellana; me encanta.
- Ven, conozco una buena heladería. - dije alegre
- Vale, pero yo elijo los helados, a ver si acierto con el sabor. - dijo radiante.
- Claro, como quieras.
Comenzamos a andar hasta que llegamos a la heladería, yo me senté a la espera de que trajera los helados, como había dicho antes. ¡No, no puede ser, tenemos los mismos gustos!
- ¿Te gusta el de turrón?
- ¡No me gusta... me encanta, es mi favorito!
- ¿Sí? también es el mio jajajaja
Nos levantamos y comenzamos a caminar, despacio, sin ninguna prisa, tranquilos. No podía aguantar más, tenerla aquí a mi lado y no poder hacer nada, solo comer helado de turrón.
Es tan mono, con su camiseta azul marino y esas bermudas blancas que resaltan aún más su moreno, no quiero estropear este momento, somos amigos, buenos amigos, me centraré en el helado de turrón...sí es lo mejor.
No, no puedo más, tengo que hacer algo o simplemente decírselo de una vez, decirle que desde el primer momento que la vi me enganché a esos ojos del color de la avellana.
- Valeria...
- ¿Sí?
- A ver como digo esto...
- Si quieres te puedo ayudar.
Ella se acercaba despacio, cuidadosamente, sin prisa alguna. Se quedó mirandome a los ojos a la espera de que yo reaccionara.
- No hace falta, puedo solo. - mientras pronunciaba estas últimas palabras la besé.
Sus labios se unían a los míos como por arte de magia, frágiles, fugazes, esperanzadores, soñadores, tiernos, llenos de pasión y de algún que otro desamor.
Fuimos hacia la playa nos sentamos en la arena tostada y nos quedamos abrazados, no dijimos nada, creo que en ese momento las palabras sobraban.


8 comentarios:

  1. Que preciosidad de texto!
    Además dejas el final inacabado sin saber si se volverán a ver o no... jo jajaja
    Como echaba de menos tus entradas...
    A ver si ahora ya escribes más a menudo ^^
    Un besazo enorme guapa!
    Pásate corazón: http://carolinesmile.blogspot.com/ ;)

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  2. Jajajaja muchas gracias Carol!
    Si, si ahora escribiré más :3
    Un besazo y por supuestísimo que me paso(L)

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  3. hola :) este texto es el comienzo de una historia ? es que como es la primera entrada que leo tuya y me ha gustado tanto , es x saber si tengo que leer las demás para enterarme (aunque las leeré poco a poco , cuando tenga tiempo) o puedo leer esta y seguirás completando la historia.
    Un besazo
    pasate si quieres x mi blog(aunque no es tan genial como el tuyo) , te sigo
    http://comounabrisaveraniega93.blogspot.com/

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  4. Esta es una historia suelta como todas las del blog, pero a partir de ahora empezaré una historia nueva seguida de capítulos, espero que te guste! :)
    Muchas gracias por el comentario y por seguirme ^^
    Besos y ahora me paso por tu blog(L)!

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  5. tu blog me encanta y aunque el texto es lindo y kiero saber la continuacion lo que me dejo impactada son las imagenes, las palabras, todo el diseño0o del blog, la columna .....ayyy es tan lindo te sigo0

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  6. Muchísimas gracias Cinthya! :) Esta historia no tiene continuación, pero la siguiente si!
    Me alegro mucho que te haya gustado el blog :)
    Besitos :3

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  7. Wow, chica, he leído cada una de las historias que tienes aquí y me tienes realmente encantada, hasta te he puesto en favoritos (y no te creas que lo hago mucho:3).
    Me encanta como lo describes todo y como me siento tan identificada, a pesar de que no haya vivido nunca nada así (quizás sea mayormente por eso jajaja). En muchos de tus relatos hay veces que hasta se me pone la piel de gallina, eres como una fuente de inspiración! Además el diseño del blog está realmente genial, meencantameencantameencanta.
    No puedo esperar a leer la próxima historia, de verdad.
    Un beso de una fiel seguidora:D

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  8. Jolín Lucía muchísimas gracias por tus palabras :)
    Un besazo enorme!(L)

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