viernes, 21 de octubre de 2011

No un día cualquiera

Jueves, meto el libro de física, matemáticas, inglés, valenciano y castellano. Voy a mi habitación y saco el pantalón corto de chandal, lo coloco en la silla del escritorio y me pongo el pijama. Me tumbo y empiezo a pensar en una camiseta que pueda irle bien al pantalón, escojo mentalmente una y cambio de pensamiento al instante. Ahora solo aparece en mi mente si mañana le veré por lo pasillos o si tan siquiera irá a clase. Día tras día le observo entre la gente, le miro, me mira y lanzo la vista al suelo. No puedo aguantar su vista más de 2 segundos seguidos; que situación más triste. Me doy la vuelta y decido dormirme.
Viernes, me levanto zombie como siempre y desayuno. Me preparo y salgo de casa. Llego y ya están casi todas mis amigas en el sitio de siempre. Empezamos a hablar y mientras tanto pasa un grupo de chicos por nuestro lado, entre ellos está él. Se ponen un poco más adelante de nosotros, pero el ya no está. No se donde habrá ido a parar. Abren las puertas y entramos, cuando estamos a punto de entrar, por mi derecha aparece un grupo de chicos de mi clase, voy a saludarlos cuando me doy cuenta de que él esta ahí con ellos, decido quedarme callada y me paro, discretamente dejo que pasen y sigo caminando con mis amigas. A primera hora me toca educación física así que tengo que ir al gimnasio, voy a cruzar a la izquierda cuando veo que él también cruza para allá, teniendo que haber seguido recto. Dejo que siga yendo por delante. Entro y allí estaba, hablando con unas de mi clase, cuando me ve entrar me mira, se despide y empieza a subir las escaleras. Por el rabillo del ojo noto su mirada, no quiero girarme y sentirme idiota, sigo con paso firme y entro al fin. Estiramientos, correr y más correr, por suerte se acaba rápido y vamos a cambiarnos. Inglés. Física y química. Patio.
Salgo de clase, con ganas de que me de el aire. Me reuno con una amiga y vamos cruzando el pasillo, bajamos un piso, al llegar al primero alzo la vista y miro hacía el pasillo del aula de música mientras bajo las escaleras, devuelvo mi vista hacía delante cuando lo tengo delante, nos hemos chocado. Nuestras miradas se vuelven a cruzar, por un momento no se que hacer. Sin tropezarme bajo los escalones y consigo dejarle atrás.
El patio como siempre se acaba enseguida y es hora de entrar a clase. Castellano, el romanticismo, muy divertido. Salgo al pasillo y no le veo. Valenciano, no se que era peor. Vuelvo a salir al pasillo y junto con una amiga nos vamos al piso de abajo, yo únicamente quería verle, no pasearme. Llegamos a otras escaleras para subir a nuestro piso cuando le veo bajar por ellas. Nos miramos durante unas milésimas de segundo, los dos con la misma pregunta en la cabeza: <¿A dónde va?>
Al fin llegamos a clase; queridas matemáticas. Corregimos ejercicios y más ejercicios. La profesora empieza a explicar cosas, pero mi cabeza está en otra parte. Más bien en el piso de abajo. Toca la sirena y empiezo a recoger mi mesa, cuando me doy cuenta estoy sola en clase, siempre me pasa lo mismo, tardo demasiado en recoger. Voy a cargar con la mochila cuando noto que alguien me tapa los ojos con un pañuelo.
- ¿Quién es? -empiezo a decir.
No recibo respuesta.
-Paula, si eres tú no tiene gracia. -digo en tono un poco enfadado.
Sigo sin recibir respuesta.
Sea quien sea me coge de las manos y avanzamos a la vez.
- Empezaré a gritar como no me digas quién eres.
Esa persona me conoce demasiado bien y sabe que en ese momento mi corazón va a mil por hora y no sería capaz de gritar.
Empezamos a subir escaleras que no se a dónde me llevan, no se por que no he salido corriendo aún, el tacto de sus manos me resulta muy familiar.
Ahora siento como el sol incide en mi piel, esa sensación de calor me encanta. Noto como la venda va perdiendo fuerza y como mis ojos se ciegan por la luz del sol.
-¿Ves allí en lo alto lo que pone? -llegué a oír por fin.
En ese momento lo único que me importaba era saber quien era esa persona. Me giré con las manos en los ojos y le vi, era él. Le abracé y noté como sonreía. Estábamos en la azotea, madre mia. Me giré y miré en la dirección indicada.
"Te quiero"

2 comentarios:

  1. Que bonito... aunque eran dos desconocidos jajaja que se gustaban, eso sí.
    Ojalá alguien hiciese eso por nosotros, precioso sería cuanto menos!
    A ver si actualizas más que se echan de menos tus entradas ;)
    Besos Rocío!

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  2. pero que boniito madre... no te ahbara pasado eso, noo?? xQ de ti me creo cualquier cosa! ajajja
    se hechan de menos tus entradas, sabes?
    Mira ahber si te acuerdas de tus seguidores wapa!
    un besiito de mi parte favorita http://partefav.blogspot.com

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