sábado, 7 de enero de 2012

En Navidad, Rocksville se teñía de blanco, las calles del centro del pueblo quedaban iluminadas por pequeñas lucecitas amarillentas, aún recuerdo como de pequeña me sorprendía por aquellos destellos navideños.
-Mamá, ¿Y por qué sólo ponen lucecitas cuando viene Papá Noël?
-Pues para que desde su trineo pueda vernos y seamos los primeros en tener los regalos, ¿comprendes ahora Lucy?
Y asentía con una gran sonrisa llena de ilusión.

Mañana es el último día de instituto y en clase propusimos hacer el juego del amigo invisible por Navidad. Me había tocado una chica a la que no conocía mucho pero aún así sabía que regalarle, un libro sería la mejor opción, casi siempre la había visto leyendo.
Estaba sola en casa y dentro de poco había quedado con una amiga para comprar el regalo de mañana así que subí a mi habitación y me puse algo decente, me acordé de mi gorro y bajé corriendo por las escaleras como alma que lleva el diablo para comprobar si estaba en el perchero o si una vez más me lo había quitado mi hermana.
Suspiré, allí estaba. Lo agarré del pompón, me lo puse y salí de casa.
Ahí estaba Susan sentada en las escaleras del porche.
-¿Has tenido que esperar mucho?- dije con una pequeña sonrisa.
-¡Qué va! Si acabo de llegar.
En la calle hacía frío, se notaba que ya iba llegando el invierno. Pequeñas ráfagas de viento se abrían paso por las mangas de mi abrigo haciendo que me estremeciera.
Llegamos a una de las calles más visitadas por nosotras, había pequeñas tiendas a ambos lados de la calle, niños corriendo de allá para acá, un hombre disfrazado de Papá Noël deseando unas felices fiestas y mucha gente; demasiada.
Entramos en una tienda de ropa, Susan quería mirar las novedades para ir añadiendo a su lista de regalos. Una cazadora vaquera y un pañuelo a rayas serían sus nuevas adquisiciones.
Salimos de la tienda y el cambio de temperatura fue bastante brusco, dentro se estaba muy calentito.
Pasamos por delante de la librería y me acordé de mi amiga invisible. Entramos, estaba completamente vacía; los libros no iban a ser el regalo estrella este año. Pero de pronto se oyó como algo se derrumbaba. Susan y yo dimos un respingo a la vez.


De entre una gran montaña de libros surgió alguien…
-¿Estás bien?- dije mientras me acercaba a ayudarle, Susan me seguía por detrás.
-Sí…emmm…creo que sí. -dijo mientras se tocaba la cabeza y comprobaba que todo estaba en su sitio, luego comenzó a reír.  
Se levantó como pudo y se presentó.
-Me llamo William, Will para los amigos… -empezó a sonrojarse por momentos.
-¿Eres nuevo en el pueblo? Nunca te había visto por aquí.- preguntó Susan, adelantándose como siempre a los acontecimientos.


Iré publicando capítulos cuando pueda, espero que os guste y si veis algo que pueda estar mejor o no os guste decidmelo, os lo agradeceré! Besos(L)

2 comentarios:

  1. hola! Otra historia con continuacion? Que emocion!
    Pero porfi, solo te pido una cosa, si subes, no nos dejes a medias, que me encantan tus textos. un besiito!

    pasate si quieres: http://partefav.blogspot.com

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  2. que bien :) , va a haber otra historia !!! me encantan tus historias. Espero que puedas publicar algo pronto. besitos

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