domingo, 12 de febrero de 2012

CAPÍTULO 2

-Sí, bueno...llegamos hace unos días al pueblo. -dijo mientras se colocaba bien su flequillo medio rubio, intentando disimular lo nervioso que estaba.
Susan enarcó un ceja.
Por impulso le dí un manotazo en el brazo.
Ella dió un pequeño gritito, pero yo sabía de sobra que su chaquetón acolchado había amortiguado completamente el pequeño golpe.
-Bueno, pues ya nos veremos por el instituto. -dije antes de que nadie pudiera decir nada, quería salir de aquella situación tan incómoda.
-Pero... -dijo Will mientras nosotras salíamos deprisa y corriendo por la puerta.
-Susan, sinceramente yo me pensaría eso de dedicarme a la medicina, te iría mejor ser policía. -dije en tono serio, luego no tardó en escapárseme una pequeña risa.
Ja ja ja  que risa.
- Pero si le has hecho un interrogatorio de tercer grado al pobre chico.
- Solo tenía curiosidad.
- Ya, ya jajaja
Seguimos andando hasta que nos dimos cuenta que ya había anochecido, iba siendo hora de volver a casa. Llegamos al porche de casa y Susan se despidió hasta el día siguiente y eso me hizo pensar que no había comprado el regalo para el amigo invisible. Me subo la manga del abrigo y miro el rejoj: las 20:15. A esas horas no me iba a poner a hacer manualidades cutres...¿estaría abierta la librería?
Bajo rápido las escaleras y me dirijo hacía la librería, si está cerrada no se que haré.
Me aproximo a la puerta y parece que aún hay luz. Miro el reloj: las 20:30. Abro. No hay nadie.
- ¿Hola?
-¿Si? -se oye por el final.
-¿Will? -dije convencida.
Apareció por un pasillo.
- Uy, que haces por aquí jaja, ¿no teníais tanta prisa? -dijo con una bonita sonrisa.
- Es que he olvidado comprar un libro...
- Pues estás en el sitio perfecto. -dijo empezando a reír- me encanta su sonrisa-.
20:45. Empezó recomendándome las típicas novelas de vampiros, que a mi me gustan pero a la chica esta no la veo yo con estos tipos de libros...
Luego pasamos por la zona de libros de fantasía, pero no me convenció ninguno.
Ahora nos encontrábamos rodeados por altas estanterías llenas de libros de ciencia ficción.
- Mira, este es muy bueno. "El nombre del viento". -dijo mostrándome la contraportada del libro.

«Me llamo Kvothe, que se pronuncia «cuouz».
Los nombres son importantes porque dicen mucho sobre la persona.
He tenido más nombres de los que nadie merece.
Los Adem me llaman Maedre. Que, según como se pronuncie,
puede significar la Llama, el Trueno o el Árbol Partido
Mi primer mentor me llamaba E’lir porque yo era listo y lo sabía.
Mi primera amante me llamaba Dulator porque le gustaba cómo sonaba. Me han llamado Kvothe el Sin Sangre, Kvothe el Arcano y Kvothe el Asesino de Reyes. Todos esos nombres me los he ganado.
Los he comprado y he pagado por ellos.
Pero crecí siendo Kvothe. Una vez mi padre me dijo que significaba «saber».
He robado princesas a reyes agónicos.
Incendié la ciudad de Trebon.
He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo.
Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar.
He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día.
He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.
Quizá hayas oído hablar de mí. »

- Sí, parece bueno, me gusta. -dije mientras sonreía y alzaba mi mirada hacía Will.
21:00. Le dí el libro dándole a entender que me lo quería llevar. Nos dirigimos  hacía la caja.
- Y...¿vives por aquí cerca? -preguntó mientras pasaba el código de barras por esos lásers rojos.
- Bueno...no mucho...¿Por qué lo dices? -dije sorprendida.
Miró el reloj.
- Porque son las 21:10
- ¿Cómo? -dije sin acabar de creérmelo.
- Que son las 21:10, bueno ahora y 11.
- Me van a matar, me van a matar. -dije moviéndome de un lado para otro.
- No te preocupes - dijo metiendo cuidadosamente el libro en una bolsa de papel- yo me voy ya a casa, si quieres te puedo llevar. - acabó la frase sin mirarme a los ojos.
No podía irme con un chico al que no conocía de nada, era una locura y si mis padres me vieran llegar con alguien a quien no conocen y tarde sería peor aún.
- No, gracias, yo me pongo los auriculares y llego enseguida.
- ¿Segura? -dijo ofreciéndome la bolsa de papel.
- Sí, sí, gracias de todos modos. -dije alejándome.
Will se quedó con la mano alzada, en el intento de despedirse.
Abro la puerta y salgo a la calle. Ahora el frío era aún más fuerte que antes, me abroché todos los botones del abrigo, enchufé los auriculares al móvil y me puse en marcha. Sonaba "10 minutes" de Inna.
Me metí por un callejón para atajar. Fui avanzando dejando atrás cubos de basura y sucias alcantarillas, cuando de pronto cuando ya estaba saliendo de aquella calle oscura me sorprendieron tres chicos que parecían mucho más mayores que yo y con muy mala pinta. Bajé el volumen de la canción.
- Uy ¿estás solita? ¿quieres que te acerquemos a casa? -dijo el que parecía el cabecilla.
- No... -dije en el intento de escabullirme.
- Venga, no tengas miedo guapa, que no te vamos a hacer nada. -empezaron a reír todos.
Mi mente no hacía otra cosa que llamar a Will y en esos momentos no sabía por qué.
- Dejadme en paz, por favor.

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